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Ahorro

¿Cuánto seguro de vida necesitas?

Por Aldo Tobias · · 4 min de lectura

Para calcular tu suma asegurada, suma las deudas que dejarías, el gasto anual de tu familia multiplicado por los años que necesitarían para reorganizarse, y los costos futuros comprometidos como la educación de tus hijos. A ese total réstale el ahorro y los seguros que ya tengas.
Composición sobre legado familiar con formas geométricas moradas y coral

La regla de "diez veces tu sueldo anual" es popular porque es fácil de recordar, no porque sea correcta. Alguien de 30 años con dos hijos pequeños y una hipoteca necesita mucho más que alguien de 55 sin deudas y con los hijos ya graduados.

El método que sí funciona

Cuatro sumas y una resta:

1. Deudas que dejarías. Hipoteca, crédito automotriz, tarjetas, crédito de negocio. Todo lo que no se cancela con tu fallecimiento y que tu familia heredaría.

2. Reemplazo de ingreso. Tu gasto familiar anual × los años que tu familia necesitaría para reorganizarse. Ese plazo no es arbitrario: normalmente son los años que faltan para que el hijo menor termine de estudiar, o para que tu pareja pueda sostener la casa sola.

3. Costos futuros comprometidos. La universidad de los hijos es el más grande. Puedes estimarlo con lo que cuesta una carrera en México.

4. Gastos finales. Servicios funerarios, trámites, un colchón para los primeros meses.

Menos: lo que ya tienes. Ahorro líquido, inversiones, el seguro de vida que te da tu empleo.

La diferencia es tu suma asegurada.

Un ejemplo

Persona de 38 años, casada, dos hijos de 6 y 9 años.

ConceptoMonto
Hipoteca pendiente1,200,000
Otras deudas150,000
Reemplazo de ingreso (gasto anual 480,000 × 10 años)4,800,000
Universidad de los dos hijos2,000,000
Gastos finales150,000
Subtotal8,300,000
Menos ahorro e inversiones−600,000
Menos seguro del trabajo−900,000
Suma asegurada necesaria6,800,000

El número asusta la primera vez. Vale la pena verlo desde el otro lado: es lo que costaría que la vida de tu familia no cambie de golpe.

¿Y si el número es más de lo que puedo pagar?

Es el caso más común, y tiene solución. Tres ajustes, en este orden:

1. Usa un seguro temporal para el pico. Tus necesidades no son constantes: son enormes ahora, con hijos pequeños e hipoteca viva, y bajan bastante en 15 años. Un seguro temporal cubre justo ese periodo a una fracción del costo de uno vitalicio.

2. Combina. Una base vitalicia más pequeña, para lo que siempre va a hacer falta, con un temporal encima para los años de mayor exposición.

3. Empieza con lo que puedas y revísalo. Un seguro de tres millones hoy es infinitamente mejor que el de siete millones que nunca contrataste porque no alcanzaba.

¿El seguro que me da mi trabajo no es suficiente?

Casi nunca, por dos razones:

  • La suma suele ser baja, típicamente algunos meses de sueldo.
  • Se acaba cuando te vas. Si cambias de empleo o te quedas sin trabajo, la cobertura se va contigo — y esos suelen ser justo los momentos de mayor vulnerabilidad.

Considéralo un complemento, nunca la base.

¿Quién necesita seguro de vida y quién no?

Lo necesitas si hay alguien cuya vida cambiaría materialmente sin tu ingreso: pareja, hijos, padres a tu cargo, socios de un negocio.

Probablemente no lo necesitas si eres soltero sin dependientes, sin deudas y sin nadie que dependa económicamente de ti. En ese caso tu dinero rinde más en un plan de ahorro o de retiro. Un asesor que te empuja un seguro de vida en ese escenario está vendiendo, no asesorando.

Detalles que sí importan

  • Designa beneficiarios con nombre y porcentaje, y actualízalos cuando cambie tu vida. Un beneficiario desactualizado causa problemas serios.
  • La suma asegurada se entrega libre de ISR a los beneficiarios y no pasa por juicio sucesorio.
  • Declara tu información de salud con honestidad. Omitir algo puede anular la cobertura justo cuando se necesita.
  • Revisa el seguro cada vez que tu vida cambie: un hijo más, una casa, un divorcio, un negocio nuevo.

Saca tu número

Haz la cuenta con tus cifras reales. Si prefieres hacerla acompañado, la asesoría de 30 minutos sirve exactamente para eso — y si el resultado es que no necesitas seguro de vida, te lo vamos a decir.

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