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Más años de vida, menos semanas cotizadas

En México las mujeres enfrentan una doble desventaja en el retiro: viven en promedio varios años más que los hombres, así que necesitan financiar más años, y suelen acumular menos semanas cotizadas por las pausas dedicadas al cuidado. Más tiempo que pagar, con menos dinero acumulado.

Esto no se arregla con fuerza de voluntad ni con un curso de finanzas. Se arregla con instrumentos, y existen. Aquí está qué hacer según tu situación.

Mujer profesional joven caminando frente a un edificio de oficinas, sonriendo

¿Por qué el mismo plan no alcanza igual?

No es una diferencia de criterio ni de disciplina. Son dos hechos estructurales que se multiplican entre sí.

Qué provocaConsecuencia en el retiro
Mayor esperanza de vidaMás años de retiro que financiarSe necesita más capital para el mismo nivel de vida
Pausas por cuidadoMenos semanas cotizadas y menos aportacionesPensión menor, y en algunos casos inexistente
Trabajo no remuneradoNo cotiza porque no se pagaAños completos sin construir patrimonio propio
Gasto en saludCrece con la edadMás años de vida son también más años de ese gasto

Corre tu escenario en la calculadora subiendo los años de retiro de 20 a 25: el capital necesario cambia más de lo que esperas.

¿En cuál te reconoces?

Tomaste una pausa para criar o cuidar

Cada año fuera del empleo formal es un año sin semanas cotizadas y sin aportaciones. El hueco no se recupera al volver: hay que taparlo aparte.

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Tu trabajo es la casa y la familia

Sin patrón no hay Afore creciendo. La vía es un instrumento voluntario a tu nombre, que no depende de estar en una nómina.

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Tres cosas que puedes hacer esta semana

  1. 1Entra al portal de tu Afore y mira tus semanas cotizadas. Es un dato que ya existe y que casi nadie ha visto.
  2. 2Corre la calculadora de retiro con 25 años en vez de 20. Ese es tu escenario realista.
  3. 3Abre algo a tu nombre, aunque empieces con poco. La ventaja de empezar pronto es matemática, no motivacional.

Tener algo a tu nombre no es desconfianza hacia nadie. Es la diferencia entre depender de que las cosas salgan bien y estar cubierta si no salen.

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Preguntas frecuentes

Dejé de trabajar unos años para cuidar a mi familia, ¿puedo recuperar esas semanas?

Las semanas que ya cotizaste no se pierden: se quedan congeladas y siguen contando. Lo que no se recupera son los años en que no hubo aportaciones, y ese hueco no se cierra solo al volver a trabajar. Para taparlo hace falta un instrumento voluntario, como un plan personal de retiro, que no depende de tener patrón.

Soy ama de casa y no cotizo, ¿puedo tener un plan de retiro?

Sí. Un plan personal de retiro o un plan de ahorro formal se contratan de forma individual: no requieren patrón, ni salario reportado, ni estar en una nómina. La aportación sale del ingreso del hogar como cualquier otro gasto, y lo importante es que el contrato quede a tu nombre.

Si mi pareja tiene una buena pensión, ¿yo estoy cubierta?

Parcialmente. La pensión de viudez es un porcentaje de la pensión original, no el total, y está sujeta a los requisitos de cada régimen. Además solo aplica si la relación sigue vigente: un divorcio deja a quien no cotizó en una posición muy distinta. Por eso conviene que cada quien tenga algo a su nombre.

¿Un plan de ahorro es solo para personas con dinero?

No. Un plan de ahorro formal se ajusta a tus ingresos y a tu estilo de vida, no al revés. Lo que define si funciona no es cuánto aportas, sino que sea constante y que empieces pronto: el tiempo hace más trabajo que el monto.

¿Mi dinero está seguro?

Tu dinero no lo administra una persona: lo administran instituciones financieras reguladas y supervisadas en México por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF). Además, todo agente de seguros debe estar certificado ante la CNSF, y puedes verificarlo tú mismo en el registro SIPRES de CONDUSEF.

Si tomo la asesoría y no me interesa, ¿me van a estar llamando?

No. Es una promesa explícita: si después de la plática decides que no es para ti, no te perseguimos con llamadas de seguimiento. También nosotros odiamos eso. La asesoría es de 30 minutos por videollamada, sin costo y sin compromiso.

Nuestra promesa: no te vamos a perseguir

Toma una asesoría con nosotros y te prometemos que, si no es algo para ti, no te perseguimos con llamadas incómodas de seguimiento. También nosotros odiamos eso.

Son 30 minutos por videollamada, sin costo. Si te sirve, seguimos. Si no, quedamos como amigos y te llevas la información de todas formas.

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