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Mujeres y finanzas

Seguro de vida para mujeres: por qué sí te toca

Por Aldo Tobias · · 3 min de lectura

La idea de que el seguro de vida es solo para quien trae el ingreso principal deja fuera un costo enorme: el del trabajo no remunerado del hogar. Si mañana faltara quien cuida, cocina, organiza y acompaña, ese trabajo tendría que pagarse. Un seguro cubre justamente ese hueco.
Dos personas revisando juntas un plan financiero en una laptop, sonriendo

Cuando una pareja contrata seguro de vida, en la mayoría de los casos lo contrata quien gana más. La lógica parece obvia: se asegura el ingreso. El problema es que esa lógica solo ve la mitad de lo que sostiene una casa.

¿Por qué se salta a las mujeres?

Por una confusión entre ingreso y aportación. El seguro de vida no reemplaza un sueldo: reemplaza lo que costaría reponer lo que esa persona hacía.

Si quien falta era quien llevaba a los niños a la escuela, cocinaba, organizaba las citas médicas, cuidaba a un padre mayor y sostenía la logística completa del hogar, todo eso hay que pagarlo a partir del mes siguiente. Guardería o niñera, apoyo doméstico, cuidados para el adulto mayor, comida resuelta fuera de casa. Ese costo es real aunque nunca haya aparecido en un recibo de nómina.

¿Cómo se calcula si no hay sueldo que reemplazar?

Con el costo de reposición: qué habría que contratar para que la vida de la familia siga funcionando, y por cuántos años.

FunciónCómo estimarlaDurante cuántos años
Cuidado de hijosCosto mensual de guardería o niñera de tiempo completoHasta que el menor sea independiente
Apoyo domésticoCosto de servicio doméstico varias veces por semanaLos mismos años
Cuidado de adulto mayorCosto de cuidador por horasSegún el caso
Logística y gestiónDifícil de cotizar, pero no es ceroContinuo

Súmalo, multiplícalo por los años que faltan para que la situación cambie, y agrega las deudas del hogar que no se cancelan con el fallecimiento. Ese es el orden de magnitud. El método completo está en cuánto seguro de vida necesitas.

¿Y si trabajo y además sostengo la casa?

Entonces las dos cosas se suman: el ingreso que dejaría de entrar más el costo de reponer el trabajo del hogar. Es el caso más subasegurado de todos, precisamente porque quien está en esa situación rara vez se pone a sí misma en la lista de prioridades.

Tres puntos prácticos

La póliza va a tu nombre, con tus beneficiarios. Designa con nombre y porcentaje, y actualízalo cuando cambie tu vida: un hijo más, un divorcio, un negocio nuevo. Un beneficiario desactualizado causa problemas serios justo cuando nadie tiene ánimo para resolverlos.

Declara tu información de salud con honestidad. Omitir algo puede anular la cobertura exactamente cuando se necesita. Vale más una suma asegurada menor y una póliza que sí paga.

La suma asegurada llega libre de ISR y sin pasar por juicio sucesorio. Es dinero disponible en semanas, no en años.

Lo que no voy a decirte

No voy a decirte que necesitas un seguro de vida sí o sí. Si nadie depende económicamente de ti —ni pareja, ni hijos, ni padres— tu dinero probablemente rinde más en un plan de ahorro o de retiro que en una prima.

Lo que sí sostengo es que la pregunta se debe hacer con el número enfrente, no descartarla de entrada porque "yo no soy la que trae el dinero". Esa frase le ha costado muy caro a muchas familias mexicanas.

Si quieres sacar tu número, la asesoría de 30 minutos no tiene costo y, si sale que no lo necesitas, te lo vamos a decir.

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